28/09/2009

De la perversión

La infinita perversa tentación me abruma, me alejo corriendo pero está a la otra esquina, viéndome, acechándome. Hago caso omiso y se ríe de mi inocencia, sus curvas, sus preciosas curvas, mis manos y sus texturas, su dulce sutileza entrando por mis narices, inflamando mis pulmones, alejándose de mi rostro lentamente, alejándose y dejándome vacio, sin vida, sediento, hambriento, vicioso, melancólico.
Su desnudez en mi cama, en mi vida, pegada a mi pecho, infectando mis entrañas. Su deliciosa forma tentando mis instintos, mi corazón deja de bombear vida a mi alma, mis ojos se llenan de color y no puedo ver, siento, siento sus surcos, su complicada existencia invadiendo mi infinidad, invadiendo cada infinito instante de mi corta vida.
Perpetuando en mi la seña de la vergüenza, de la impudicia, del vicio.