13/08/2009

Sobre la adoración

Descubrí una falla en la lógica del amor. Descubrí que ni mis brazos ni mi espada reluciente me puede salvar de este destino. Descubrí que las personas no son lo suficientemente fuertes como para mantenerse jóvenes. Que la maduración es la tortura más cruda que existe.

Te descubrí como una falacia, una ilusión que se desvaneció en los desiertos de esta salada realidad. Eres como un precioso diamante en las aguas de un rio furioso. Porque nunca tomaste tu propia decisión, si ser amada es lo mismo que amar entonces nunca te ha faltado corazón. Eres como un conejillo de indias que posa para la inyección de un letal veneno.

Pero yo me aleje, según tus cuidadosas palabras. Yo me aleje, según los suspiros de un amante feroz y maquiavélico. Si los cigarros debilitaran mi espíritu entonces los dejaría. En calidad de droga, como fuiste para mi, trate de dejarlo. Porque los cigarros no prendían por la humedad del ambiente.