¡Ah querida! quisiera cazarte de nuevo, agarrarte del cuello mientras muerdo tus deliciosos labios, enredarme con tus cabellos hasta que las olas nos revienten en la espalda. Una roca, un enorme sillón, la noche, la madrugada, quizás el mar o el asfalto de esta pequeña urbe, son, todas, variables en la ecuación de esta desdichada, temulenta, perversa atracción. Quiero cazarte en la selva y en las calles, entre los matorrales y las esquinas de esta infortunada ciudad.
Serás de nuevo mi fiel presa, dispuesta a disimular tranquilidad, bebiendo el agua del rio, por que deseas ser cazada. Sentir esa emoción de correr por los jardines sabiendo que serás atrapada entre mis garras y aguantada contra el piso aunque sea tu propia voluntad la que desea sentir mis garras, mis colmillos, mis labios.
Pero este tigre no es un cazador innato y tú lo sabes. Por eso jugaras con el fuego que tengo dentro, yendo directo a la tormenta. Entonces, mi ser será obliterado, anulado por tu belleza inherente, esa que destella tus ojos y comprime mi alma cuando te veo a la cara. Entonces, te acercaras y de un zarpazo sentirás mi inflamada fuerza, directo a tu cuello, a tus pechos, a tus piernas y te abrazare como un tigre cuidando su alimento, para luego devorarte desde adentro.
Serás de nuevo mi fiel presa, dispuesta a disimular tranquilidad, bebiendo el agua del rio, por que deseas ser cazada. Sentir esa emoción de correr por los jardines sabiendo que serás atrapada entre mis garras y aguantada contra el piso aunque sea tu propia voluntad la que desea sentir mis garras, mis colmillos, mis labios.
Pero este tigre no es un cazador innato y tú lo sabes. Por eso jugaras con el fuego que tengo dentro, yendo directo a la tormenta. Entonces, mi ser será obliterado, anulado por tu belleza inherente, esa que destella tus ojos y comprime mi alma cuando te veo a la cara. Entonces, te acercaras y de un zarpazo sentirás mi inflamada fuerza, directo a tu cuello, a tus pechos, a tus piernas y te abrazare como un tigre cuidando su alimento, para luego devorarte desde adentro.





0 criticas o comentarios:
Publicar un comentario en la entrada