Ese sagrado momento donde los pensamientos son tragados por el inconsciente. Ese precioso momento donde los problemas se disipan en un universo infinito y solamente delimitado por la mente. Ese momento donde no sientes tus carencias ni aflicciones. Ese momento donde tú eres suficiente para llenar tu ser, donde el universo está en la palma de tus manos.
Javier duerme por que desea dejar de sentir. No sueña con nada pero tampoco piensa en nada y eso es suficiente para él. Cuando los pensamientos de una persona superan sus posibilidades entonces el dormir se presenta como un escape sano. Javier quisiera dormir hasta sentirse solido. Pero sabe que si pudiese dormir por un año, al despertar sus problemas seguirán siendo los mismos.
Javier quisiera dejar de ver un héroe en el espejo, un caballero andante que por el hecho de vivir de bajo un código de honor se termina considerando mejor que los demás. Javier sabe que no es mejor que los demás, sabe que tampoco es peor que ellos, pero debido a sus inmensos momentos de reflexión y autoconocimiento se termina sintiendo mas diestro que algunas personas en cuanto a los problemas que la vida suele presentar. Javier quiere dejar de pretender ser un héroe, sabe que nadie salva a nadie, pero no puede dejar de intentarlo. Se siente impotente. Se siente feo y angustiado. Siente que podría hacerlo todo si se lo permitieran, que ni su cuerpo ni su mente tienen límites.
Javier solo desea dormir esta noche, pero no tiene sueño. Se angustia al no poder caer en los brazos de la inconsciencia. Quiere borrarse del planeta, quiere dejar de existir. Está cansado de resolver problemas y no poder controlar el aleteo de las mariposas.
Javier tiene un problema. Este radica en su ineptitud para conocer sus límites, para dejar ir y para confiar en el mundo. Javier quisiera de un manotazo volver a ser niño, no preocuparse por nada, no fijarse en la chicas que pasan coquetas olvidando las niñas que alguna vez fueron, no sentir más deseos sexuales, ni esa podrida corrupción que le rodea.
Javier necesita un abrazo, un beso y una canción para dormir. Javier necesita una delgada suave mano que besar, una persona que calentar, una persona que querer. Javier necesita que lo saquen de sus casillas, que lo hagan sentirse poco inteligente, que le hagan sentir que necesita pensar más.
De eso se tratará su sueño esta noche, pero él nunca lo sabrá.
Javier duerme por que desea dejar de sentir. No sueña con nada pero tampoco piensa en nada y eso es suficiente para él. Cuando los pensamientos de una persona superan sus posibilidades entonces el dormir se presenta como un escape sano. Javier quisiera dormir hasta sentirse solido. Pero sabe que si pudiese dormir por un año, al despertar sus problemas seguirán siendo los mismos.
Javier quisiera dejar de ver un héroe en el espejo, un caballero andante que por el hecho de vivir de bajo un código de honor se termina considerando mejor que los demás. Javier sabe que no es mejor que los demás, sabe que tampoco es peor que ellos, pero debido a sus inmensos momentos de reflexión y autoconocimiento se termina sintiendo mas diestro que algunas personas en cuanto a los problemas que la vida suele presentar. Javier quiere dejar de pretender ser un héroe, sabe que nadie salva a nadie, pero no puede dejar de intentarlo. Se siente impotente. Se siente feo y angustiado. Siente que podría hacerlo todo si se lo permitieran, que ni su cuerpo ni su mente tienen límites.
Javier solo desea dormir esta noche, pero no tiene sueño. Se angustia al no poder caer en los brazos de la inconsciencia. Quiere borrarse del planeta, quiere dejar de existir. Está cansado de resolver problemas y no poder controlar el aleteo de las mariposas.
Javier tiene un problema. Este radica en su ineptitud para conocer sus límites, para dejar ir y para confiar en el mundo. Javier quisiera de un manotazo volver a ser niño, no preocuparse por nada, no fijarse en la chicas que pasan coquetas olvidando las niñas que alguna vez fueron, no sentir más deseos sexuales, ni esa podrida corrupción que le rodea.
Javier necesita un abrazo, un beso y una canción para dormir. Javier necesita una delgada suave mano que besar, una persona que calentar, una persona que querer. Javier necesita que lo saquen de sus casillas, que lo hagan sentirse poco inteligente, que le hagan sentir que necesita pensar más.
De eso se tratará su sueño esta noche, pero él nunca lo sabrá.




