26/10/2008

Satisfactoriamente muerto

Lo ingieres y estas mal. El cielo se torna azul, un poco morado. Y ves las horas pasar ante tus ojos. Como un espectro totalmente autónomo, sin sentimientos ni corazón. Lo instantáneo, aquello que nunca volverá.

Pasas horas con la cabeza entre las manos y te das cuenta, en poco segundos, que tu situación no tiene remedio. Que los ideales por los que viviste nunca fueron realistas. Que ese pequeño romántico objetivo se encuentra distante, siglos atrás. Que lo mejor es mimetizarte y echar a perder todo tu infructuoso esfuerzo.

Los modales, las cortesías, las atenciones, son todas esas cosas las que te nublan la vista. Te hacen ver caballeros en relucientes armaduras y doncellas de muñecas finas.

Es que tu madre siempre te dijo que los rectos siempre se aprecian más. Que aquella sucia, dulce corrupción se la deberías dejar a los que se asemejan más a las bestias.

Tu, en tu precoz ineptitud, sellaste la perfección como tu objetivo final y la vida no te ha dado más bofetadas solamente porque lo estas entendiendo.

Así, en tu tumba supondrás que llegará tu recompensa, que la brillante armadura que con pocas manchas mantuviste dará frutos. Entonces, yacerás bajo tierra esperando por un ascenso fugaz mientras te comen los gusanos.

¿Es, entonces, justo que lo que se demande para satisfacer las expectativas de las mujeres, en su carrera contra el tiempo, sea retornado con gran vulgaridad? Quizás el mundo no está hecho a tu medida, pensaras.

Comenzaras a investigar tus límites. Encontraras que no estás seguro de cuánto vale la vida sin un objetivo romántico. Comenzaras a escarbar entre tus convicciones y desecharas esas que te hacían acrónico, romántico, aburrido. Porque en algún momento te darás cuenta que no valen tanto. Que la vida de la bestia es mucho más satisfactoria e incluso mejor recompensada. Dejarás tu inservible armadura reluciente y la cambiaras por los harapos de los hombres.

Vivirás una vida de mayor goce y ahuyentaras a tus demonios del pasado.

Es así de simple, el mundo no está hecho para los hombres de verdad.

23/10/2008

Por ti

Por ti iría al fin del mundo.

Si es ahí donde les despojaría de la vida a diez mil dragones, por ti, lo haría.

Si es cayendo por esa atronadora catarata, donde encontraría a aquel ser de los dilemas, por ti, lo convencería.

Que aunque todas mis extremidades fuesen removidas, a diez mil dragones mataría.

Si en el fin del mundo me encontraría a Satanás, más fuerte, yo me haría. Sin extremidades lo, yo, vencería.

A las profundidades del océano del universo, yo iría, y con la cabeza de Bahamut me elevaría, entre las nubes y debajo del sol te encontraría, una vez más con los brazos abiertos a mi nuevo corazón.

Si a las puertas del infierno tendría que ir, me enfrentaría con aquel can de tres cabezas y aun sin cuerpo le vería morir.

Pero si me arrodillo en la arena y me quedo sin tu amor. Moriría instantáneamente, me desvanecería en la arena y, de mi, solo quedaría el hedor.

Por ti, al fin del mundo, yo iría.

22/10/2008

Una confesión jamas confesada

Hola amorcito lindo, te preguntarás ¿Qué tiene de especial este día? Yo te diré, ayer se puso el sol frente a mí y pensé en ti. Hoy el sol salió por mi izquierda y yo seguía teniendo tu corazón y eso me hizo tan feliz.

Yo sé que he sido aquel celoso tonto que ha desconfiado de tu amor innumerables veces. Yo sé que no te lo mereces. Yo sé que soy yo el del problema. Pero es que te amo tanto que tengo miedo de perderte. Es que con todos mis defectos y problemas que ruedan por mi cabeza no me sorprendería encontrar un ser mejor que yo. Lo sé, tengo tu amor y debo confiar en ti.
Ayer te reíste conmigo de esa forma tan suelta de huesos. Tú sabes que tu sonrisa es mi droga por excelencia. Tus sabes, que tus manos son en donde deseo descansar mi atormentada cabeza. Tu sabes que tus ojos me hacer caer al infinito y cuando se curvan de esa exquisita manera se me arruga el corazón.

Te prometo, corazón mío, que confiaré más en ti. Te prometo, mi vida, que me convertiré en tu compinche y no dudaras en contarme tus anécdotas. Te prometo que miraremos, juntos, al futuro con un objetivo.

Hoy, amor mío, amanecí con tu corazón entre mis manos y te juro que jamás le hare daño.
Hoy, mi vida, amanecí, exhalé nuevo aires y pensé en ti.
Porque tengo mucha suerte de que me des tu amor.
Porque tengo la suerte de que me hayas entregado tu corazón.

06/09/08

20/10/2008

Por el oasis

Hoy decidí secar mi húmedo ser en el auto. Hoy decidí quemar el último cartucho y esperar que las nubes colapsen encima mío. Hoy pese a todos mis demonios decidí escarbar en la tierra y encontrar una pequeña pieza preciosa que me valga el próximo despertar. Hoy recordé todos los cafés ingeridos en aquel segundo piso. Hoy recordé las pequeñas y largas caricias. Hoy reviví memorias en mi cabeza. Hoy quise dar gracias por todo lo recibido pero este sinsabor me contuvo. Hoy quise ser aquel que viviría por la causa. Aquel que blandiría la espada por la doncella. Aquel que te llevaría a tus aposentos cargada en brazos. Aquel que haría guardia en tu puerta para alejar cualquier demonio de tus sueños.

Caí en la cuenta de todos mis pecados y la presión me hundió debajo de la tierra, donde todo es más caliente. Encontré una falla en mi lógica y me convertí en aquel del que te quise defender. Es esta la consecuencia cuando un inepto se traza metas tan altas.

Ahora, en el exilio, la fruta sabe salada y el aire huele a temor. La fuente de mis sueños se encuentra en un oasis lejano. La mujer de mis pensamientos ha decidido no voltear e ir contra las probabilidades.

Prefiero morir, me rehúso.

12/10/2008

Entre tus sabanas

Soy un pedazo de mierda al costado del cemento por donde tus pies pisan sus sombras todos los días. Soy un pedazo de mierda que tuvo ambiciones muy altas. Un idiota que se trato de manejar de la mejor forma, para ser eso que nunca te falle. Soy esos audífonos que compraste para hacer que tu música suene mejor, aquellos que dieron lo mejor de si mismos y aún así no fue suficiente. Soy ese perro que trató de aprender todos los trucos para ganarse una medalla, pero tenía la pata torcida. Soy ese televisor que quedo relegado cuando te compraste un plasma, en ese que por años viste tus programas favoritos.

Soy ese pedazo de mierda al costado del cemento. Ese pedazo de mierda que se va secando poco a poco.

01/10/2008

El cuervo en el cielo

El hambre es un efectivo aplacador de aquello que te cierra las entrañas. Una vez que ingieres aquel maldito alimento el dolor aumenta. La corrupción de tu imagen es un efectivo aplacador de aquello que te hace falta. Una vez que destruyes todos tus castillos el dolor aumenta.

La indiferencia va dirigida a tu corazón, busca desgarrártelo. No solo hacerlo pedazos sino llevarse tu esencia. Luego, los pedazos de algodón repartidos, aleatoriamente, en el piso no serán suficientes para recoger toda tu sangre, antes de que se seque.

Me gustaría desvanecerme entre la neblina. Estar por estos lares sin estar aquí. Me gustaría ser mejor. Me gustaría tener la razón. Me gustaría sentirme más frio, que no me quemen las orejas. Que me deshidrate y ya no sienta el viento en mis pestañas. Que se pudra mi corazón y que ya no bombee aquella maldita emotiva sangre.

Que Dios sea testigo, que ya no volveré a ser.